dijous, 30 de desembre de 2010

Imatge d'un conte d'Oscar Wilde (veure comentari 1)

2 comentaris:

  1. (...)
    Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor
    de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se
    inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en
    su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
    Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más
    alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era
    pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas
    de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz
    de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
    El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o el día llegará antes de haber terminado de
    fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el
    nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
    Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del
    novio cuando besa los labios de su prometida.
    Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco,
    porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
    Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o llegará el día antes de haber terminado de
    fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible
    dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque
    ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
    Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era
    púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
    La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus
    ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
    Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró
    en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco
    llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre
    los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
    —¡Mira, mira —gritó el rosal—, la rosa ya está terminada!
    Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
    (...)

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  2. idoia me gusta mucho la foto gracias ^^

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